Cómo destetar de manera respetuosa a niños mayores de 2 años

El destete es el proceso en el que el bebé o niño va dejando progresivamente de mamar, hasta que deja de hacerlo definitivamente.

Es un tema delicado que causa mucha discordia y preocupación a los padres. Sobretodo cuando a quién hay que destetar es a un niño/a mayor de 2 años, ya que a esta edad son más conscientes de lo que sucede a su alrededor y la mayoría tienen un gran aprecio a la teta de mamá.

¿Cuál es la edad ideal para destetar?

Esta es una respuesta abierta, porque no hay una edad ideal para destetar. La OMS recomienda dar pecho de forma exclusiva hasta los 6 meses de vida del bebé, a partir de ahí junto con la alimentación complementaría al menos hasta los 2 años y luego hasta que la madre y el niño quieran.

El destete natural por parte del niño se produce entre los 2 y los 7 años. Antes de los 2 años el bebé no suele decidir dejar de lactar por voluntad propia, es posible que parezca que ya no quiere mamar o que cada vez lo hace con menor frecuencia y pueda parecer que la etapa del pecho ya no le interesa. Pero lo más normal es que sea por otros motivos, huelga de lactancia, cambios de hábitos, cambios en la leche por nuevo embarazo de la madre, etc…

¿Quiero dejar la lactancia realmente?

En la época actual, en algunas sociedades no está bien visto o normalizado ver a un niño de más de 2 años lactando, por eso hay madres que quieren dejar la lactancia bajo presión social. Hay muchos mitos y muchas leyendas sobre la leche materna, que a partir de los 6 meses ya no alimenta, que es solo agua, que el niño se va acostumbrar y no va a dejar la teta hasta la universidad y así hasta el infinito… Pero eso no es cierto, la leche materna alimenta siempre, no se queda aguada, ni se pone mala, lo único que su composición va variando según las necesidades del niño.

Por ello antes de comenzar a destetar, la madre debe tener muy claro que lo quiere hacer por decisión propia, sea por el motivo que sea, agitación del amamantamiento, molestias o simplemente porque cree que ha llegado el momento de cerrar esta etapa. Tras la decisión es cuando aparece la preocupación de cómo hacerlo de forma correcta, para que el niño lo acepte de la mejor manera posible.

Destete respetuoso ¿Cómo lo hago?

Durante la lactancia y conforme pasa el tiempo, es muy probable que los niños tengan un apego especial a la teta de mamá, lo cual es lo más normal, ya que les proporciona alimento, saciedad, consuelo y lo más importante, la cercanía con su madre. Por ese motivo y para que este proceso sea lo más respetuoso para el niño y tranquilizador para la madre, lo recomendable es hacerlo poco a poco y con prudencia.

Algunas recomendaciones serían estas:

No ofrecer, no negar

Si el niño no pide pecho, no hay que ofrecérselo, pero si lo pide no se le niega.

Limitar la toma

Si pide pecho se le da, pero podemos empezar a llegar a acuerdos con él. Por ejemplo:

Decir al niño/a que le vas a dar teta, pero que vas a ir contando hasta el número 20 y cuando llegues hasta ahí, tiene que soltar el pecho. Conforme va pasando el tiempo se puede ir restando números a esa cuenta.

De esta manera evitamos la frustración del niño ante un NO, pero hemos limitado el tiempo de la toma y disminuido la molestia o agitación del amamantamiento si la madre lo padeciese.

Ofrecer algo a cambio

Hay veces que nos podemos adelantar a la demanda de pecho, ofreciendo algo de comer o beber o simplemente cambiar un poco la rutina diaria. Saliendo más a la calle, jugando con él, si suele pedir cuando te sientas en el sofá, por ejemplo, cambiar de lugar.

Es simplemente ocupar en algo divertido o entretenido, los momentos de “aburrimiento” del niño. Si se lo está pasando bien, es probable que no se acuerde de su amada teta.

Atender al niño cuando lo necesita

Aunque estemos dejando el pecho, hay que seguir dando cobijo y consuelo a nuestro hijo. El pecho se lo proporciona de manera natural, pero un abrazo, un beso, una caricia o hablar con tono suave y cariñoso con él/ella, lo supera totalmente.

Delegar en la pareja u otro familiar

Si el niño necesita el pecho para dormir, es buena formula que a partir de ese momento lo haga el padre, la pareja o cualquier otro familiar que tenga mucho contacto con él. Hay niños que si la madre no está cerca se desenvuelve de otra manera, me explico, al no estar presente, sabe que no hay acceso al pecho y que si quiere dormir tiene que hacerlo de otro modo.

Aquí la persona que quede al cargo, puede calmarlo leyendo un cuento, cantando una canción, meciéndolo o de cualquier otra manera que haga que el niño se sienta a gusto y abrace el sueño poco a poco. Se debería hacer lo mismo si todavía hay despertares nocturnos.

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